Hiperpaternidad, ¿qué es y cuáles son las consecuencias?

Cuando tienes hijos es lógico que se vuelvan el centro de tu mundo, pero sabías que sobreprotegerlos o darle una atención excesiva puede perjudicarlos en lugar de ayudarlos.

Vemos a algunos padres preocupados, a otros muy estresados, a otros que pasan ampliamente de la educación de sus hijos y delegan esta tarea en los medios de comunicación, en la escuela o incluso a los abuelos.

Lo cierto es que las directrices que marcaba la educación más tradicional se han puesto en cuestión, esto ha dado lugar a una gama tan amplia de modelos educativos que en muchos casos el resultado es un gran problema.

Sin embargo, lo anterior puede convertirse en una conducta negativa, cuando no permites que tu hijo se desenvuelva por sí mismo en los diferentes ámbitos en los que interactua y cada problema que se le presenta, lo resuelves para que no se frustre.

Dichas actitudes corresponden a un modelo de crianza que se está volviendo común y que los psicólogos definen como ‘Hiperpaternidad’.

“La hiperpaternidad ve a los hijos como seres intocables, a los que hay que defender a toda costa y solucionarles todos sus problemas. Este nuevo modelo de crianza se está llevando por delante su autonomía y capacidad de frustración, además de generar niños y niñas con más miedos que nunca”, son palabras de Eva Millet, especialista en educación y autora del libro Hiperpaternidad: del modelo”mueble” al modelo “altar”.

En este sentido, la autora, alerta que más temprano que tarde, la hiperpaternidad presenta consecuencias negativas, tanto en padres como en hijos. “Es un modelo insostenible. En general implica agendas frenéticas y muchas exigencias a nivel académico y social. Lo es para los padres, pero en especial para las madres, porque suelen ser ellas las que cargan con el peso: los llevan de una actividad a otra, hablan con frecuencia con sus maestros (y, si fuera necesario, llegan al enfrentamiento), supervisan sus deberes y, a menudo, los hacen con ellos”.

Aunque ejercida con la mejor intención del mundo, la hiperpaternidad se está llevando por delante aspectos tan vitales en el desarrollo infantil como son la adquisición de autonomía, la capacidad de esfuerzo y el tiempo para jugar.

También provoca familias estresadas, en especial, las madres, que son las que coordinan las múltiples actividades. Sin olvidar otro aspecto importante: tanta sobreprotección está provocando una generación de niños y niñas con más miedos que nunca.

Alternativas

Lo primero es relajarse para salir de la espiral. Como padres pueden respirar y relajarse. Los niños no necesitan padres perfectos, necesitan padres tranquilos y felices. Reducir su agenda supone reducir la de los padres.

Los padres han de dar a los niños tiempos de juego, para que aprendan a entretenerse y gestionar sus tiempos. El juego es vital en el desarrollo y con tanta actividad y estrés no se les da espacio ni tiempo para jugar, aburrirse y aprender.

Fuente: libro Hiperpaternidad, serPadres, trendencias.